La educación transforma la vida de una estudiante “no tradicional”

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Por Jimmy Sherfey
Hace poco nos enteramos de la historia de Angela Murphy de Valencia en la Seneff Honors College Evening of Distinction. En 2012 Murphy se encontró en un callejón sin salida – en términos de carrera – habiendo trabajado como oficinista durante décadas. Ahora, con un grado Asociado en Artes y un Asociado en Ciencias de Valencia College, es una exitosa técnico de laboratorio de cateterismo, una profesión que cuenta con un potencial de crecimiento superior a la media y un salario medio de $54,880 dólares, según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. Pero esos son sólo los hechos. Pensamos en dejar la narración a Angela, ya que ella lo dice mejor: nunca es demasiado tarde para vivir su sueño.

Mi nombre es Angela y esta es mi historia de cómo Valencia y el Colegio de Honor Seneff me hicieron posible vivir mi sueño.
Soy una estudiante no tradicional. De hecho, estoy mucho más allá de eso. Tengo 56 años ahora. Nunca tuve la oportunidad de tener un título universitario, porque mi familia era muy pobre, y con el paso del tiempo, crié a mi propia familia. Comencé una carrera a los 20 años de edad, trabajando en una oficina dental, durante los años trabajando en cada posición que puede estar en una oficina médica. Mi especialidad era la facturación médica, colecciones y apelaciones. Yo estaba trabajando en una oficina médica con 30 años de experiencia, y devengando un salario de $11 por hora. No estaba feliz haciendo el trabajo. Quería ayudar a la gente, pero todavía no tenía la preparación académica. Eso es lo que siempre quise.
Dejé mi trabajo y comencé a investigar cómo hacerme estudiante. Miré muchos tipos de escuelas, pero Valencia tenía todo lo que quería. Me inscribí y fui aceptada, comenzando clases en el verano de 2012. Yo tenía 51 años y estaba aterrorizada. Luego, al final del período de verano, me pidieron que asistiera a una reunión. Ahora, una cosa que nunca he hecho en Valencia es rechazar una oportunidad. Así que fui. Me enteré del Seneff Honor’s College y demás becas que estaban disponibles para mí.

Aproveché la oportunidad y me presenté. Me aceptaron y comencé en el otoño. Completé mis 24 créditos requeridos en el Seneff Honor’s College, mientras trabajaba en mis requisitos previos para el programa de Tecnología Cardiovascular. A lo largo del camino fui a Inglaterra, en un viaje de estudios en el extranjero. Fui a Washington, DC en un viaje de estudios. Mi investigación ganó un premio en el Consejo de Honor de la Florida, y me pidieron que asistiera y presentara esa investigación. Mi profesor me recomendó que fuera editora de la revista Phoenix. Durante mi mandato como Redactora en Jefe, la revista ganó los mejores premios en el estado, uno de los cuales fue el primer lugar en Edición. Escribí una historia verídica titulada “Glimpse of Strength”, acerca de mi abuela dando a luz a mi padre en Arkansas. Ganó el primer lugar en el estado. Gané la estudiante del mes, manteniendo un promedio de 4.0.

En el verano de 2014, fui aceptada en el Programa Cardiovascular, y el tiempo pasó volando. Tomé cada semestre como llegó. Renuncié a los ingresos para mi familia, pero mi hijo me dijo que no me preocupara. Dijo que haría todo en mi primer año fuera de la escuela y él tenía razón!

He trabajado más duro de lo que he trabajado en toda mi vida, y a partir de hoy, he completado mi A.S. en Tecnología Cardiovascular con honores y mi A.A. en Estudios Generales con honores. Con mis BS Ciencias Cardiopulmonar en proceso, me graduaré con mi tercer título en un año más. Tomé mi examen de registro, y ahora poseo la especialidad en técnico Cardiovascular Invasivo registrado (RCIS – Registered Cardiovascular Invasive Specialist). Trabajo en el Osceola Regional Medical Center en el laboratorio de cateterismo. Recientemente, me ofrecieron una segunda posición (diaria) en el Hospital Celebration en su laboratorio de cateterismo.


Education transforms life of ‘Non-Traditional’ student

By Jimmy Sherfey
We recently learned of Angela Murphy’s Valencia story at the Seneff Honors College Evening of Distinction. In 2012 – in terms of career – Murphy found herself at a dead-end, having worked as an office clerk for decades. Now, with both an A.A and A.S. degree from Valencia College, she is a successful Cath Lab technician, a profession which boasts an above-average growth potential and a median salary of $54,880, according to the U.S. Bureau of Labor Statistics. But those are just the facts. We thought we’d leave the storytelling to Angela, since she says it best: it’s never too late to live your dream.

My name is Angela and this is my story of how Valencia and the Seneff Honor’s College made it possible for me to live my dream.
I am a non-traditional student. In fact, I am way beyond that. I am 56 years old now. I never had the opportunity to have a college degree, because my family was very poor, and as time went by, I raised my own family. I started a career at 20 years old, however, working in a dental office, over the years working my way into every position you can be in a medical office. My specialty was medical billing, collections, and appeals. I was working in a medical office with 30 years of experience, and getting paid $11/hour. I wasn’t happy doing the job anymore. I wanted to help people, but I was still not clinical. That is what I always wanted.

I quit my job and started investigating how to become a student. I looked at a lot of various kinds of schools, but Valencia had everything I wanted. I enrolled and was accepted, starting classes in the summer of 2012. I was 51 years old and terrified. Then at the end of the summer term I was asked to attend a meeting. Now, one thing I have never done at Valencia is turn down any opportunity. So, I went. I found out about the Seneff Honor’s College and scholarships that were available to me.
I took the opportunity and applied. I was accepted and started in the fall. I completed my required 24 credits at the Seneff Honor’s College, while working on my pre-requisites for the Cardiovascular Technology program. Along the way I went to England, on a Study Abroad trip. I went to Washington, DC on a study trip. My research won an award at Florida Honor’s Council, and I was asked to attend and present that research. I was referred, by my professor, to be Editor of the Phoenix magazine. During my tenure as Editor-In-Chief, the magazine won top prizes in the state, one of which was first place in Editing. I wrote a non-fiction story, “Glimpse of Strength,” about my grandmother giving birth to my Father in Arkansas. It won first place in the state. I won student of the month, while maintaining a 4.0 GPA.

In the summer of 2014, I was accepted into the Cardiovascular Program, and the time just flew by. I took each semester as it came. I gave up my income for my family, but my son told me not to worry. He said that I would make it all back my first year out of school, and he was right!
I worked harder than I have ever worked in my entire life, and as of today, I have completed my A.S. in Cardiovascular Technology with honors and my A.A. in General Studies with honors. With my BS Cardiopulmonary Sciences in process, I will graduate with my third degree in one more year. I took my registry exam, and I am now an RCIS (Registered Cardiovascular Invasive Specialist). I work at Osceola Regional Medical Center in the Cath Lab. Recently, I was offered a second (per-diem) position at Celebration Hospital in their Cath Lab.

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