La Casa Blanca

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6 de diciembre, 2015 – Esta noche, me dirijo a la nación desde la Oficina Oval en lo que es mi prioridad como Presidente: Mantener seguro al pueblo estadounidense.
Pesa mucho en los corazones y las mentes de todos nosotros a raíz de la terrible tragedia en San Bernardino. Catorce estadounidenses – papás, mamás, hijas, hijos – nos fueron arrebatados, al reunirse para celebrar los días festivos. Cada uno de ellos un funcionario público. Todos ellos una parte de nuestra familia americana.

El FBI sigue reuniendo los hechos acerca de lo que sucedió en San Bernardino, pero esto es lo que sabemos. No tenemos ninguna evidencia de que los asesinos fueron dirigidos por una organización terrorista en el extranjero, o que eran parte de una conspiración mayor aquí en casa. Pero está claro que estos asesinos habían abrazado la perversión del Islam, armas de asalto almacenadas, y cometiendo un acto terrorista.

Nuestra nación está en guerra con los terroristas desde que al Qaeda mató a casi 3,000 estadounidenses en 9/11. Desde entonces, hemos fortalecido nuestras defensas. Nuestros servicios de inteligencia y cumplimiento de la ley, han interrumpido innumerables complots, trabajando día y noche para mantenernos seguros. Nuestros profesionales militares y de lucha contra el terrorismo, han perseguido sin descanso las redes terroristas en el extranjero; desbaratando refugios seguros, matando a Osama bin Laden, y diezmando el liderazgo de al Qaeda.

Pero en los últimos años, la amenaza ha evolucionado, los terroristas han recurrido a actos de violencia menos complicados como el tiroteo masivo que es demasiado común en nuestra sociedad. Durante los últimos siete años, he enfrentado a la evolución de esta amenaza cada mañana. Su seguridad es mi mayor responsabilidad. Y sé que, después de tanta guerra, muchos estadounidenses se preguntan si nos enfrentamos a un cáncer que no tiene cura inmediata.

Así que, esta noche, esto es lo que quiero que sepas: La amenaza del terrorismo es real, pero vamos a superarlo. Vamos a destruira ISIL y cualquier otra organización que trata de hacernos daño. Así que:
En primer lugar, nuestro ejército seguirá a la caza de conspiradores terroristas en cualquier país donde sea necesario, utilizando los ataques aéreos para sacar a los líderes de ISIL y su infraestructura en Irak y Siria. Y desde los atentados en París, nuestros aliados más cercanos – Francia, Alemania y el Reino Unido – han incrementado sus contribuciones a nuestra campaña militar, que nos ayudará a acelerar nuestro esfuerzo por destruir ISIL.

En segundo lugar, vamos a continuar proporcionando capacitación y equipo a las fuerzas iraquíes y sirios que luchan contra ISIL en los territorios, de manera que le quitemos sus refugios seguros. En ambos países, estamos desplegando fuerzas de Operaciones Especiales que pueden acelerar esa ofensiva.
En tercer lugar, estamos liderando una coalición de 65 países para detener las operaciones de ISIL mediante la interrupción del complot, cortando su financiación, y que les impida la contratación de más combatientes.

En cuarto lugar, con el liderazgo de Estados Unidos, la comunidad internacional ha establecido un proceso y una línea de tiempo para conseguir treguas y acuerdos políticos para la guerra civil siria. Haciendo esto, le permitirá al pueblo sirio y todos los países que se centren en el objetivo común de la destrucción de ISIL.

Esa es nuestra estrategia – diseñada y apoyada por los jefes militares, expertos en la lucha contra el terrorismo, los países se comprometieron a derrotar a estos terroristas. Constantemente examinamos otras medidas necesarias para hacer el trabajo. Es por eso que he ordenado a los Departamentos de Estado y de Seguridad Nacional para revisar el programa de visas bajo el cual la mujer terrorista de San Bernardino originalmente vino a este país. Y es por eso, que voy a impulsar la alta tecnología y a los líderes de ley y orden para hacer más difícil que los terroristas usen la tecnología para escapar de la justicia.

Aquí en casa, podemos hacer más juntos para abordar de inmediato este desafío.
Para empezar, el Congreso debe actuar para asegurarse de que nadie en la “Lista de No Volar” pueda comprar un revólver. ¿Qué posible argumento se podrá hacer, para permitir que un sospechoso de terrorismo pueda comprar un arma semi-automática? Este es un asunto de seguridad nacional. Sé que algunos rechazan cualquier medida de seguridad en cuanto a compra de armas, pero no importa cuán efectivas sean nuestras agencias de inteligencia y de ley y orden, no podemos identificar a cada probable tirador. Lo que podemos hacer, y debemos hacer, es que se le haga más difícil a ellos el poder matar.
A continuación, hay que poner en marcha un proceso de verificación más fuerte, para aquellos que vienen a los Estados Unidos sin una visa, para que podamos saber si han viajado a zonas de guerra. Y, por último, si el Congreso cree, como yo, que estamos en guerra con ISIL, entonces debería votar para autorizar la continuación del uso de la fuerza militar contra estos terroristas.
Esto es lo que debemos hacer. Pero me gustaría decir también una palabra acerca de lo que no debemos hacer.

No debemos envolvernos una vez más en una larga y costosa guerra terrestre en Irak o Siria. Eso es lo que grupos como ISIL quieren. Tampoco podemos volvernos unos en contra de otros, haciendo así permitiremos que esta lucha se convierta en una guerra entre Estados Unidos y el Islam. Eso, también, es lo que grupos como ISIL quieren. ISIL no habla por el Islam. Son matones y asesinos, y representan una pequeña fracción de más de mil millones de musulmanes en todo el mundo que rechazan su ideología de odio.

Si queremos tener éxito en derrotar el terrorismo, debemos reclutar a las comunidades musulmanas como nuestros aliados más fuertes en eliminar nuestras ideas equivocadas, que llevan a la radicalización. Es responsabilidad de los estadounidenses, de todas las creencias religiosas, el rechazar el discrimen. Es nuestra responsabilidad rechazar a quiénes admitimos en este país, por su creencia religiosa. Es nuestra responsabilidad de rechazar el lenguaje que fomenta la sospecha o el odio. Debido a que ese tipo de división, que traiciona nuestros valores, es un juego en manos de grupos como ISIL. Tenemos que recordar eso.

Estoy seguro que Estados Unidos tendrá éxito en su misión, porque estamos en el lado correcto de la historia. Incluso mientras debatimos nuestras diferencias, vamos a asegurarnos de que no nos olvidemos de lo que nos hace excepcionales: Fuimos fundados en la creencia de la dignidad del ser humano, la idea de que no importa quién eres o de dónde vienes, o cómo te ves, o qué religión profesa, somos iguales a los ojos de Dios e iguales en los ojos de la ley.

No olvidemos que la libertad es más fuerte que el miedo. Que siempre hemos tenido retos, ya sea la guerra o la depresión económica; desastres naturales o ataques terroristas, debemos unirnos en torno a nuestros ideales comunes. Mientras nos mantengamos fieles a lo que somos, entonces no tengo duda alguna de que Estados Unidos prevalecerá.

Gracias
El presidente Barack Obama


 

The White House

December 6, 2015 – Tonight, I addressed the nation from the Oval office on my top priority as President: Keeping the American people safe.
It weighs heavily on the hearts and minds of all of us in the wake of the terrible tragedy in San Bernardino. Fourteen Americans – dads, moms, daughters, sons – were taken from us as they came together to celebrate the holidays. Each of them a public servant. All of them a part of our American family.

The FBI is still gathering the facts about what happened in San Bernardino, but here is what we know. We have no evidence that the killers were directed by a terrorist organization overseas, or that they were part of a broader conspiracy here at home. But it is clear that these killers had embraced a perversion of Islam, stockpiled assault weapons, and committed an act of terrorism.
Our nation has been at war with terrorists since al Qaeda killed nearly 3,000 Americans on 9/11. Since then, we’ve hardened our defenses. Our intelligence and law enforcement agencies have disrupted countless plots and worked around the clock to keep us safe. Our military and counter-terrorism professionals have relentlessly pursued terrorist networks overseas—disrupting safe havens, killing Osama Bin Laden, and decimating Al Qaeda’s leadership.
But over the last few years, the threat has evolved as terrorists have turned to less complicated acts of violence like the mass shooting that are all-too common in our society. For the past seven years, I have confronted the evolution of this threat each morning. Your security is my greatest responsibility. And I know that, after so much war, many Americans are asking whether we are confronted by a cancer that has no immediate cure.

So, tonight, this is what I want you to know: The threat of terrorism is real, but we will overcome it. We will destroy ISIL and any other organization that tries to harm us. Here’s how:
First, our military will continue to hunt down terrorist plotters in any country where it is necessary, using air strikes to take out ISIL leader and their infrastructure in Iraqi and Syria. And since the attacks in Paris, our closest allies – France, Germany, and the United Kingdom – have ramped up their contributions to our military campaign, which will help us accelerate our effort to destroy ISIL.
Second, we will continue to provide training and equipment to Iraqi and Syrian forces fighting ISIL on the ground so that we take away their safe havens. In both countries, we are deploying Special Operations forces who can accelerate that offensive.

Third, we are leading a coalition of 65 countries to stop ISIL’s operations by disrupting plots, cutting off their financing, and preventing them from recruiting more fighters.
Fourth, with American leadership, the international community has established a process and timeline to pursue cease-fires and political resolutions to the Syrian civil war. Doing so will allow the Syrian people and every country to focus on the common goal of destroying ISIL.

That is our strategy –designed and supported by military commanders, counter-terrorism experts, and countries committed to defeating these terrorists. And we constantly examine further steps needed to get the job done. That is why I have ordered the Departments of State and Homeland Security to review the visa program under which the female terrorist in San Bernardino originally came to this country. And that is why I will urge high tech and law enforcement leader to make it harder for terrorists to use technology to escape from justice.

Here at home, we can do more together to immediately address this challenge.
To start, Congress should act to make sure that no one on the No Fly List is able to buy a gun. What possible arrangement can be made for allowing a terrorist suspect to buy a semi-automatic weapon? This is a matter of national security. I know there are some who reject any gun safety measure, but no matter how effective our intelligence and law enforcement agencies, we cannot identify every world-be-mass shooter. What we can do, and must do, is make it harder for them to kill.

Next, we should put in place stronger screening for those who come to America without a visa so that we can know if they’ve traveled to war zones. And finally, if Congress believes, as I do, that we are at war with ISIL, then it should vote to authorize the continued use of military force against these terrorists.
This is what we should do. But I’d like to also say a word about what we should not do.
We should not be drawn once again into a long and costly ground war in Iraq or Syria. That’s what goru8pls like ISIL want. We also cannot turn against one another by letting this fight become a war between America and Islam. That, too, is what groups like ISIL want. ISIL does not speak for ISLAM. They are thugs and killers, and account for a tiny fraction of more than a billion Muslims around the world who reject their hateful ideology.

If we are to succeed in defeating terrorism, we must enlist Muslim communities as our strongest allies in rooting our misguided ideas that lead to radicalization. It is the responsibility of all Americans—of every faith—to reject discrimination. It is our responsibility to reject religuo9us tests on who we admit into this country. It is our responsibility to reject language that encourages suspicion or hate. Because that kind of divisiveness, that betrayal of our values, play into the hands of groups like ISIL. We have to remember that.

I am confident America will succeed in the mission because we are on the right side of history. Even as we debate our differences, let’s make sure we never forget what makes us exceptional: We were founded upon a belief in human dignity—the idea that no matter who you are, or where you come from, or what you look like, or what religion you practice, you are equal in the eyes of God and equal in the eyes of the law.

Let’s not forget that freedom is more powerful than fear. That we have always met challenges—whether war or depression; natural disasters or terrorists attacks—by coming together around our common ideals. As long as we stay true to who we are, then I have no doubt that America will prevail.

Thank you
President Barack Obama

 

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