México decepciona ante Guatemala

0
167

Lo mejor del duelo entre vecinos en el Camping World Stadium fue sin duda alguna el ambiente. Las más de 37 mil personas asistentes al juego fueron un espectáculo, con la ola, el “cielito lindo” y la lucha de gritos “¡México, México!” contra “¡Guate, Guate!”.
Sorpresivamente, casi la mitad del estadio se llenó de banderas celestes con blanco, y los chapines se hicieron sonar y no se rezagaron ante sus vecinos del norte. Banderas, playeras, pintura, todo en un ambiente familiar con muchos niños presentes, ¡la afición en Orlando dio un gran papel.
Pero no podemos decir lo mismo del partido. El decepcionante 0-0 deja más contentos a guatemaltecos que mexicanos, sin duda, pero todos esperaban más de lo que sucedió en los 90 minutos.
No solo se fueron sin goles, sino que casi no hubo emociones en toda la noche. Un cabezazo que casi techa a Acevedo, un tiro libre que besó el costado de la portería y no mucho más. El “Profe” Tena, mexicano que dirige a Guatemala, tenía bien claro que necesitaba acortar espacios y jugar al contragolpe, y su idea funcionó.
Con notable cansancio tras dormir en el aeropuerto de Houston hace unos días, los chapines aguantaron los últimos minutos con esfuerzo sobrehumano.
Pese a que el “Tata” Martino no viajó a Orlando por problemas de salud, los jugadores entendieron su idea perfectamente (para mal), y México jugó como lo ha hecho últimamente: posesión, posesión y más posesión, millones de pases horizontales, matando de aburrimiento a sus rivales (y fans) y sufriendo en la pelota parada en contra.
El pecado de los jóvenes jugadores del Tri no fue que jugaron mal, sino que no intentaron jugar bien. Casi nadie intentó algo distinto: llevarse rivales, soltar una gambeta, encarar hacia el área. Los pocos tiros de fuera no estuvieron remotamente cerca.
Martino dijo que el análisis sería individual, así que le ayudamos: Santiago Giménez no tuvo ningún chance más que al minuto 92. Poco participativo y sin mostrarse mucho. Córdova tenía la 10 pero casi no creó chances. Zendejas y Alvarado casi borrados en las bandas y jugando lejísimos del arco. Acevedo desesperado, casi no tuvo chance de mostrar su talento.
A quien todos querían ver, Marcelo Flores, solo entró por 30 minutos, y fue lo más destacado del encuentro. Fue el único distinto, el talentoso, que además apoyó bien en labores defensivas, y quien aun así fue menos encarador que en sus partidos con el Arsenal juvenil. Flores aún no sabe si jugará con México o si Canadá es quien le da la oportunidad de ir al Mundial (algo entendible), pero en esta media hora dio destellos de su potencial.
Al final del partido, Córdova declaró, con respecto a si se siente más cerca del mundial, que “yo, personalmente, sé que falta mucho recorrido, entonces es trabajar diario y luchar diario por llegar, no hay nada seguro todavía”.
En resumen, el verdadero “show” fue la gente de México y Guatemala que aportó un gran ambiente. El partido, no.

Mexico disappoints against Guatemala

The best thing about the duel between neighbors at the Camping World Stadium was without a doubt the atmosphere. The more than 37,000 people who attended the game were a spectacle, with the wave, the “cielito lindo” and the shout-off “Mexico, Mexico!” against “Guate, Guate!”
Surprisingly, almost half of the stadium was filled with light blue and white flags, and the chapines made noise and didn’t lag behind their neighbors to the north. Flags, shirts, paint, all in a family atmosphere with many children present, the fans in Orlando played a great role.
But we can’t say the same about the match. The disappointing 0-0 left Guatemalans happier than Mexicans, without a doubt, but everyone expected more than what happened within 90 minutes.
Not only did they go scoreless, but there were almost no emotions all night. A header that almost went over Acevedo, a free kick that kissed the side of the net… and not much else. “Profe” Tena, a Mexican who leads Guatemala, was very clear that he needed to shorten spaces and play on the counterattack, and his idea worked.
With considerable fatigue after sleeping at the Houston airport a few days ago, the chapines endured the last few minutes with superhuman effort.
Even though “Tata” Martino didn’t travel to Orlando due to health problems, the players understood his idea perfectly (for the worse), and Mexico played as they have done lately: possession, possession and more possession, millions of horizontal passes, boring his rivals (and fans) to death and suffering the stopped ball on the counter attack.
The sin of the young players of the Tri was not that they played badly, but that they didn’t try to play well. Hardly anyone tried something different: take on rivals, drop a “gambeta”, face towards the area. The few outside shots weren’t remotely close.
Martino said that the analysis would be individual, so let’s help him: Santiago Giménez had no chance other than at minute 92. Little participation and without showing much. Córdova wore the 10 jersey but hardly created any opportunities.
Zendejas and Alvarado almost erased on the wings and pleyed very far from the goal. Desperate, Acevedo hardly had a chance to show off his talent.
The one everyone wanted to see, Marcelo Flores, only entered for 30 minutes, and was the highlight of the game. He was the only one different, the talented one, who also supported well in defensive tasks, and who even so was less confrontational than in his games with Arsenal. Flores still doesn’t know if he will play with Mexico or if Canada will be the one who gives him the opportunity to go to the World Cup (understandable), but in this half hour he gave glimpses of his potential. At the end of the game, Córdova declared, regarding whether he feels closer to the World Cup, that “I, personally, know that there is a long way to go, so it’s working daily and fighting daily to get there, nothing is certain yet.”
In short, the real “show” was the fans from Mexico and Guatemala who provided a great atmosphere. The game, not so much.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here