Orlando Magic inicia otra reconstrucción más

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El Orlando Magic está en etapa de reconstrucción. No importan cuándo se lea esto, desde 2012 parece siempre ser verdad. La reconstrucción eterna del Magic alcanzó una nueva etapa, en la que básicamente se deshicieron de las piezas veteranas del equipo para centrarse en el futuo. Un futuro prometedor, pero que aún se ve bastante lejos.
Le dieron las gracias a Vucevic, Fournier y Aaron Gordon, piezas importantes del equipo por los últimos 5 años. Además, dejaron ir a Steve Clifford, el entrenador que los regresó a playoffs tras 7 años de ausencia. Entre múltiples selecciones del draft y jóvenes promesas, el plan de Orlando es -ahora sí, ya en serio- hacer una reconstrucción como se debe hacer: desde cero.
La decisión de a quién le daban las riendas del equipo fue polémica. El nuevo entrenador en jefe, Jamahl Mosley, tiene un currículum discreto y cero experiencia como entrenador en la NBA. Ha sido asistente en Denver, Cleveland y Dallas, pero su palmarés es bastante corto.
El núcleo del equipo son jóvenes que tienen 3 años o menos en la liga, pero todos han mostrado potencial. El antiguo pick #1, Markelle Fultz, es un caso para estudiar. Llegó con bombo y platillo a Filadelfia, se le olvidó cómo tirar una pelota de basketball, y salió por la puerta de atrás y abucheado de la ciudad del amor fraternal. Orlando lo tomó más por curiosidad que por necesidad, porque si llegara a verse nuevamente ese jugador que maravilló en la Universidad de Washington será la estrella indiscutible del equipo. Pero esa es una pregunta aún sin respuesta.
Tanto Fultz como otra promesa aún sin explotar, Jonathan Isaac, permanecen en la reserva de lesionados desde inicios de este año, y probablemente no vuelvan en algunos meses más.
Gary Harris, de lo poco rescatable que obtuvo el equipo cuando mandó a Aaron Gordon a Denver, apenas hizo su debut con el Magic esta semana, algo discreto pero que también puede ser un gran apoyo si cumple con su potencial.
Añadámosle a la lista a jugadores como Franz Wagner, novato seleccionado #8 proveniente de Michigan y quien ha jugado de titular esta temporada; Mo Bamba, otra de las jóvenes promesas que aún esperamos que exploten; Wendell Carter, seleccionado 1º ronda en 2018 por los Bulls y que llegó a Orlando en canje por Vucevic, y tenemos a un equipo suficientemente joven como para pensar que el único camino es hacia arriba.
La temporada no ha comenzado de la mejor manera. Marca de 1-4 en sus primeros 5 encuentros, con derrotas aplastantes ante Spurs y Knicks, son un pequeño indicio de que este es un largo camino por recorrer.
Pero la esperanza está ahí, intacta, y todos en Florida Central esperan que los nombres de Anthony, Suggs, Isaac, Wagner, Bamba y Fultz sean sinónimo de super equipo en un futuro (esperemos) no tan lejano.

The Magic begins -yet another- rebuilding

The Orlando Magic is in the rebuilding stage. No matter when you read this, since 2012 it seems to always be true. The Magic’s eternal rebuilding reached a new stage, in which they basically ditched veteran pieces of the team to focus on the future. A promising one, but a future that still looks a long way off.
They bid Vucevic, Fournier and Aaron Gordon adieu, important pieces of the team for the last 5 years. In addition, they let go of Steve Clifford, the coach who returned them to the playoffs after 7 years of absence. Between multiple draft picks and promising youngsters, Orlando’s plan is, for realsies this time, to rebuild as it should be done: from scratch.
The decision of who was given the reins of the team was controversial. The new head coach, Jamahl Mosley, has a low-key résumé and zero coaching experience in the NBA. He’s been an assistant in Denver, Cleveland, and Dallas, but his track record is quite short.
The core of the team are young people who’ve been 3 years tops in the league, but all have shown potential. Former #1 pick Markelle Fultz is a case study. He arrived in Philadelphia with great fanfare, forgot how to throw a basketball, and walked out through the back door and booed out of the city of brotherly love. Orlando grabbed him more out of curiosity than necessity, because if that player who marveled at the University of Washington were to be seen again, he would be the undisputed star of the team. But that’s a huge if.
Both Fultz and another untapped prospect, Jonathan Isaac, have been on the injured reserve since the beginning of this year, and probably won’t be back for a few more months.
Gary Harris, the only redeemable item the team got when they sent Aaron Gordon to Denver, just made his Magic debut this week, somewhat low-key but also could be a great support if he fulfills his potential.
The biggest promises still have a lot to grow. Cole Anthony, last year’s draft steal, has shown good things when he’s healthy. This year, surprisingly Jalen Suggs was still available at the 5th pick, and Orlando did not hesitate to take it. The Gonzaga star, a team that remained undefeated until the national final, has a lot of potential.
Add to the list players like Franz Wagner, the #8 pick rookie from Michigan who’s played as a starter this season; Mo Bamba, another one of the young promises that we still hope will boom; Wendell Carter, selected 1st round in 2018 by the Bulls and who came to Orlando in exchange for Vucevic, and now we have a team young enough to think that the only way is upward.
The season hasn’t started in the best way. Going 1-4 in its first 5 games, with crushing losses to Spurs and Knicks, is a small indication that this is a long way to go.
But the hope is there, intact, and everyone in Central Florida hopes that the names of Anthony, Suggs, Isaac, Wagner, Bamba and even Fultz will be synonymous with super team in the (hopefully) not-so-distant future.

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